DETALLES FEMENINOS
En la obra pictórica reciente, aparece desnuda
la figura femenina como una constante, como un ? detalle ? de ella misma,
el más excelso. Esa constante es la ruptura con la obra producida
en los 80's. Me opongo a crear estereotipos o manierismos formales que a la
postre se vuelvan decadentes. Mi investigación constante me lleva a encontrar
nuevas formas que le dan nueva vida a mi obra, para que se mantenga vigente
en su espacio y en su tiempo.
Es decir: “todo cambio es para el espíritu una especie de libertad
necesaria”. Para mí el cambio es indispensable y benéfico; cambiar
es renacer, es un modo de existir. Pues bien, en la medida en que es decisivo
el cambio total, toda evolución plástica está marcada por
un instante creativo. Respecto a ese cambio indispensable se cuestiona
Bergson: “¿Cómo no comprender que una nueva era se abre siempre
mediante lo absoluto?”
Así pues, el desnudo es una forma de
arte inventada por los griegos en el siglo V, del mismo modo que la ópera
es una forma de arte inventada en Italia en el siglo XVII. La conclusión
resulta demasiado brusca, pero tiene el mérito de poner de relieve que
el desnudo no es un tema del arte sino una forma de arte. Un montón de
desnudos no conmueve nuestra empatía, sino que produce desilusión
y desaliento. Por esta razón no imito su naturaleza, mi intención
es perfeccionarla, transformarla, hacerla más sensible, darle una nueva
entidad. Esa nueva puesta en escena, esa transformación del signo
es una forma, un estilo de arte, que llamo Nueva Figuración.
De manera que, si bien el cuerpo desnudo no es más que el punto de partida
de mi obra artística, se trata sin embargo de un pretexto de gran importancia
para mí. De este modo muestro, aún más explícitamente
que el desnudo no representa simplemente el cuerpo, sino que lo relaciono por
analogía con todas las estructuras que se han convertido en parte de
nuestra experiencia imaginativa.
Los griegos perfeccionaron el desnudo a fin de que
el hombre pudiera sentirse como un Dios; y en cierto modo, esta es aún
su función, pues aunque ya no suponemos que Dios es como un hombre hermoso,
todavía sentimos cerca la divinidad en esos destellos de auto-identificación
que experimentamos cuando, a través de nuestro cuerpo, nos parece tener
conciencia de un orden universal.
Desde el punto de vista metafísico el tiempo solo tiene una realidad,
la del Instante. Y el detalle femenino es una forma de acentuar más
uno de los instantes de mis vivencias, revivido y estructurado pensamiento,
para luego plasmar en la tela la noción de la duración de
ese instante, entre el porvenir y el pasado; entre el antes y el después:
el detalle es sin duda un instante, un momento de soledad. Ahí donde
el tiempo se me presenta como un instante solitario, o como conciencia de una
soledad, de una soledad desnuda en el momento más puro, en el momento
de la creatividad. Cuando el artista se enfrenta al lienzo vacío; momento
dramático y angustioso
Porque los actos creativos son episodios sensoriales extraídos
de una continuidad llamada duración, es el espacio entre dos extremos
del tiempo. Pero esa trama continua, en que nuestro espíritu borda dibujos
descontinuos –ideas o formas fragmentadas de actos, no es sino la construcción
laboriosa y facticia del quehacer creativo de nuestro espíritu.
Porque el espacio y el tiempo sólo nos parecen infinitos cuando no existen.
Y del tiempo no es más que el instante que vivimos. Todo se exalta ante
la irremplazable presencia. A la cual le es preciso morir para renacer en otros
objetos, igualmente pura.
Desde el punto de vista formal, en mi obra la figura humana no esta siempre
representa completa, la fragmento o pongo un detalle, una parte intencional.
A veces la figura femenina aparece en primer plano o como sombra de la figura
principal, pero también se desdobla en los espacios de la composición
triangular.
El detalle lo defino como lo hace la lengua italiana ? particolare? es decir,
es una parte de una figura, de un objeto o de un conjunto y no el ? dittagli?
que equivale a cuidar mucho los detalles. Por regla general cuido el todo de
la obra por lo que el detalle femenino que propongo es una forma de arte.
Es una obra que sugiere o insinúa un discurso visual, dentro de
un lenguaje plástico con diferentes niveles de lectura. En concreto,
la obra es parte de los instantes de mi vida —la felicidad más
pura— la que se ha perdido en el espacio, entre un antes y un después
del tiempo vivido y que pretende trascender a través del trabajo
creativo.